Entrevista a la Dra. Pilar Carvallo: “La genética es apasionante porque nos revela la historia de las poblaciones y de las familias”


Podría decirse que ése es el sentido que la doctora Ciencias con mención en Biología de la Universidad de Chile le ha dado a su especialidad. Aunque la genética recién llegó a su vida gracias a una afortunada recomendación de su ex profesor el premio Nacional de Ciencias Dr.Jorge Allende, quien a fines de los 80 le habló del novedoso y ambicioso Proyecto Genoma Humano, algo tan impresionante para ella que ni siquiera logró dimensionar, Pilar Carvallo no tardó en empoderarse de su rol como genetista y volcarlo como herramienta para la resolución de temas de gran trascendencia médica, social e histórica.

Post doctorada en el Nacional Institutes of Health, en Maryland, Estados Unidos, esta profesional especializada en genética molecular humana ha tomado sus conocimientos universales para responder preguntas surgidas en el acontecer de su país. Y es que tres de sus ámbitos de investigación la ligan a problemáticas tan preocupantes como el cáncer de mama o tan sensibles como la identificación de cuerpos de detenidos desaparecidos, y a fenómenos tan decidores como los marcadores genéticos del ADN mitocondrial y el origen  de la población chilena.

Un reflejo, una fuente informativa sobre lo humano en cuanto a la existencia del individuo, tal vez así se podría definir la genética tras entender la aplicación que le ha dado la Dra.Carvallo a lo largo de su trayectoria científica.

¿Qué la llevó a interesarse en la genética?

Yo estudié Licenciatura en Biología en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, después hice mi doctorado en el laboratorio de Jorge Allende y ahí trabajé en un factor de iniciación de la síntesis de proteínas. Luego fui a hacer un post doctorado a Estados Unidos, al National Institutes of Health, donde seguí ligada a la bioquímica. Cuando volví a Chile no me interesé especialmente por ningún área, y estaba un poco desmotivada con la ciencia. En eso, el año 89, el doctor Allende me habló del Proyecto Genoma Humano, que recién estaba partiendo, y me explicó que esto iba a provocar un gran impacto en la genética y un incremento notable en el conocimiento de las enfermedades. Para mí en un principio “fue chino”, me resultó una cosa tan impresionante que no lograba dimensionar lo que era. Comencé con un curso intensivo de seis días en Trieste, Italia, y quedé maravillada.

 

Lo bonito de la genética estudiada a nivel molecular es que empiezas con una muestra del paciente, descubres la mutación que afecta a una proteína, la cual se encuentra mal plegada o truncada, causando una enfermedad. Uno hace todo el recorrido desde el paciente al laboratorio y eso es lo que me fascina.

 

A mi regreso del postdoctorado tuve tres Fondecyt seguidos cuyo tema de estudio era la deficiencia de la talla baja. Partimos estudiando el gen de la hormona del crecimiento. Colaboré con el doctor Ronald Youlton, del hospital José Joaquín Aguirre, y después, con el doctor Fernando Cassorla, del IDIMI, en el Hospital San Borja Arriarán.

 

Posteriormente, trabajé en distrofias musculares,Distrofia Muscular de Duchenne y Becker, y  Distrofia Miotónica, y por el 98 partí con la genética del cáncer de mama hasta ahora.

 

Usted está inmersa en diversas investigaciones correspondientes a temáticas de gran relevancia social, médica e histórica para Chile. ¿Nos podría contar cómo llega a encaminarse por estas vías?

La genética me encantó porque tiene mucho que ver con las personas, guía y modifica nuestras vidas. Las herramientas de la Genética Molecular son comunes a muchas áreas de estudio, por esa razón es posible aplicarlo en la genética forense, en las enfermedades y en el estudio de las poblaciones. Las tecnologías y conocimientos que manejamos en el laboratorio daban para estudiar diversos temas en genética.

 

El año 90, con el doctor Allende y dos ex alumnos de su laboratorio, Profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile,  Omar Orellana y Juan Olate, organizamos un curso internacional en cual participaron Cristian Orrego y Tomás White, quienes nos enseñaron los primeros pasos del PCR, reacción para amplificar ADN. En la ocasión, el doctor Orrego nos trajo los partidores de PCR para analizar dos loci que se estaban empezando a estudiar en genética forense. El Dr. Orrego gentilmente nos dejó esos partidores en el laboratorio, pensando que algún día servirían. Efectivamente al poco tiempo llegó a mi laboratorio el director en esa época del Servicio Médico Legal, Dr. César Reyes, a preguntar por “esa maquinita” para identificar ADN, que era la única que había en Chile.El Dr. reyes se refería al termociclador.

 

En la misma época, el doctor Francisco Rothhammer de la Facultad de Medicina, vino a decirme que le interesaba trabajar con el ADN mitocondrial para investigar el poblamiento americano y que sabía que yo poseía las herramientas tecnológicas para aquello.

 

La feliz coincidencia fue que en esos años comenzaba a conocerse la estructura del genoma y del ADN mitocondrial, y además, vino el PCR, que fue una revolución en investigación del genoma. Entonces, ese fue un momento muy especial, una gran oportunidad, en el que coincidió el comienzo del Proyecto Genoma, el diseño de la técnica del PCR  mi llegada del post doctorado y que el doctor Jorge Allende me comentara sobre la posibilidad de asistir al curso de Genética Molecular que  se daría en Trieste ese año.

 

En los 90 usted colaboró con el Servicio Médico Legal, de hecho, en su laboratorio se hicieron las primeras indagaciones sobre identificación genética en Chile. Y fue integrante de la Comisión Internacional que asesoró a esta entidad (SML) en la identificación de restos humanos de detenidos desaparecidos. Cuéntenos en que consistió su trabajo y cómo fue su experiencia en las dos oportunidades.

Entre los años 91 y 92 fue montar las técnicas para hacer los estudios de marcadores genéticos y al mismo tiempo formar a la persona que trabajaría posterirmente en el Servicio Médico Legal.

 

Lo posterior, desde 2006, se dio en dos instancias: la primera, formar parte de un panel de 20 expertos, en el cual participamos 3 chilenos; y la segunda, integrar un comité asesor del SML, en cual quedamos dos chilenos, el Dr. Eugenio Aspillada, Antropologo de la Universidad de Chile  y yo, más dos genetistas y dos antropólogos extranjeros.

 

En el comité asesor funcionábamos con antropólogos forenses y genetistas del SML, asesores de la Cruz Roja Internacional y con María Luisa Sepúlveda, Asesora Presidencial en materia de DD.HH.. Al final, trabajábamos más de 15 personas, analizando los casos, revisando el tipo de muestras disponibles y su estado para estudios de ADN,  el número de piezas, los laboratorios extranjeros para realizar la identificación, además de la organización para la toma de muestras a familiares.

 

Fue una experiencia maravillosa abordar un problema tan humano e inmerso en la historia de Chile,  y poder utilizar los conocimientos adquiridos por años en investigación, en un tema a veces tan alejado de la vida común, de la calle. Tener la posibilidad de unir mis conocimientos al de tantos otros profesionales, y que de ahí salga finalmente la identificación buscada por tantos años, fue muy satisfactorio.  Se identificó a muchas personas y se pudo entregar sus restos a los familiares. Fue una tarea grandiosa, y  una de más satisfactorias que he hecho aplicando mis conocimientos en ciencia.

 

Otro de los proyectos que han motivado su carrera es descifrar el temido cáncer de mama. ¿Nos puede hablar sobre éste?

Lo que hemos hecho hasta ahora es analizar cerca de 100 familias con antecedentes de cáncer de mama y/u ovario hereditario, buscando mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2, y hemos encontrado que el 20% de las familias tiene mutación en uno de estos genes.

 

Nosotros hemos descubierto 5 mutaciones que son recurrentes en familias chilenas con este tipo de cancer. Lo que hacemos es rastrear esas mutaciones en los dos genes completos, para realizar el diagnóstico genético.

 

Ahora estamos trabajando con los tumores, tratando de ver genes involucrados en su desarrollo. Estamos estudiando un tipo de tumor de mama que se llama triple negativo, que no expresa los receptores de estrógeno, de progesterona ni HER2, que son tres marcadores tumorales muy importantes en la decisión terapéutica que toma el médico oncólogo.. , Por ejemplo algunos tumores de mama que tienen presente el receptor de estrógenos y, en este caso, las pacientes son tratadas con Tamofixeno.  Para las pacientes que tienen aumento de la expresión de HER2 se aplica Herceptín o Trastuzumab.

 

¿De dónde fue tomada esta muestra?

Son familias que hemos estado recolectando desde el año 1998, del Instituto Nacional del Cáncer, del Hospital Barros Luco y del Hospital Clínico de la Universidad Católica, entre otros Hospitales.

 

¿Cuáles son sus criterios de selección?

Los criterios que estamos usando son los que se usan genralmente en este tipo de estudio: 1) tres casos de cáncer de mama, con un paso generacional al menos; 2) dos casos de cáncer de mama, siempre que uno sea antes de los cuarenta años; 3) dos casos de cáncer, uno de mama y otro de ovario;  y según nuestra experiencia de estos años hemos agregado dos criterios mas que son: un caso de cáncer antes de los 40 años; un caso de cáncer de mama bilateral (en las dos mamas).

 

 

Un porcentaje de los casos de cáncer de mama se debe a causas hereditarias. ¿Cuál es ese porcentaje en Chile?

Nosotros comenzamos a trabajar el año 1999 con el cáncer de mama hereditario, pero ahora estamos ampliándonos un poco. La incidencia real de cáncer de mama hereditario en el mundo se dice que está aproximadamente en el 10%, esto, considerando los tres criterios principales mencionados anteriormente.

 

Pero resulta que hay otras familias en que el gen mutado es heredado por ejemplo desde el abuelo, quien generalmente no lo sufre (aunque el hombre si puede tener la enfermedad) a su hijo, y luego éste a su hija. En este caso la nieta que si presenta el cáncer de mama aparece como la primera en la familia, sin embargo la patología venía siendo heredada pero no la veíamos. También se puede dar el caso de que una  tía-abuela presente la enfermedad así como la sobrina-nieta. Casos como éstos son difíciles de pesquisar con una entrevista simple, y por esta razón pienso que los casos hereditarios son más de los que se han revelado hasta ahora.

 

También puede ocurrir que en algunas familias se haya perdido la información, por no tener acceso a la línea paterna o materna de una paciente, ya sea porque sus padres son separados o porque es adoptada.

 

En conclusión, se dice 10% pero yo creo que es mucho más alto.

¿Qué otras patologías hereditarias son recurrentes en Chile?

Otros tipos de cáncer recurrentes en Chile, son el de vesícula biliar y el cáncer gástrico. El cáncer gástrico, sobre el cual está trabajando el doctor Alejandro Corvalán, de la Universidad Católica. es una patología de alta relevancia, pues es la tercera causa de muerte por cáncer.

También el cáncer de cólon, es la quinta causa de muerte por cáncer en Chile, y en este tema  tengo una colaboración con el doctor Francisco López que comenzó en el año 2003 cuando él trabajaba en la Universidad Católica. Luego el Dr. López se trasladó a la Clínica Las Condes y hemos seguido colaborando.

 

 

Y la deficiencia en la hormona del crecimiento. Usted estudió las bases moleculares de esta patología en pacientes chilenos, ¿qué nos puede contar al respecto?

En nuestro primer proyecto FONDECYT, nosotros detectamos la deleción  (ausencia) del gen de la hormona de crecimiento en cinco niños con talla baja patológica. El primer caso, que trabajamos con el doctor Ronald Youlton, fue muy bonito porque al poco tiempo de estudiarlo detectamos la deleción del gen.Se trataba de una niña que ya tenía 10 años y era tarde para hacerle un tratamiento, pero tenía un hermanito de sólo un mes de vida, al cual le hicimos un estudio y resultó también tener la deleción. Youlton estaba muy interesado en esto porque en Suecia estaban sacando una hormona llamada IGF2 (factor de crecimiento insulínico tipo dos), que es la que produce el crecimiento en los huesos largos, entonces, el doctor viajó y consiguió el tratamiento para ese niño, gracias al estudio realizado por nosotros.

 

Además, se ha desarrollado en una línea más ligada con la arqueología…

Ésa es la línea que desarrollamos con el doctor Francisco Rothhammer, donde Mauricio Moraga fue el alumno que partió en el pre-grado, siguió en el doctorado y ahora está contratado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile como Profesor Asistente.

 

En este proyecto partimos estudiando marcadores genéticos del ADN mitocondrial y del cromosoma Y en poblaciones indígenas y de Santiago. Luego, Mauricio comenzó a trabajar con marcadores de ADN mitocondrial en muestras de momias  del norte de Chile, en lo cual realizó su tésis de Doctorado.

 

En líneas generales, ¿qué nos puede contar sobre la composición genética de la población chilena?

En ese estudio que realizamos con el ADN mitocondrial y el cromosoma Y encontramos que la población de Santiago y la de Valparaíso, nos dio exactamente lo mismo, están conformadas por un 82% de ADN mitocondrial amerindio (indígena) y solamente un 28% de ADN mitocondrial europeo. Respecto al cromosoma Y, tenemos un 32% indígena y un 82% europeo.

 

Como el ADN mitocondrial se hereda por la línea materna, y el cromosoma Y se hereda por la línea paterna, lo que significan estos resultados es que la población chilena se formó con una gran mayoría de mujeres indígenas y hombres europeos, lo más probable españoles

 

Y esta es la historia de nuestra colonización y la base de la población chilena hoy día. Durante dos o más siglos, llegaron mayoritariamente hombres españoles,  los indígenas hombres murieron en las guerras, y los españoles se quedaron con sus mujeres.

 

La genética es apasionante porque nos revela la historia y el origen de nuestro pueblo.

 

También figura, junto a otros investigadores, en un estudio en el que se plantea la hipótesis que avala el origen amazónico de la población andina. Cuéntenos en qué se basa.

Ésta es una hipótesis del doctor Rothhammer junto a otros investigadores, que plantea que algunos indígenas llegaron al norte de Chile, bajando desde el norte de América del Sur por el Altiplano, muy rápido, debido a la aridez de la tierra y austeridad del clima. En cambio, los que vinieron por Brasil pasaron por la selva y ahí encontraron mucha más riqueza natural, por lo que se demoraron o se fueron quedando. Estas poblaciones pudieron haber ingresado al norte de Chile desde la Amazonía, generando una inmigración más tardía. Esta hipótesis fue estudiada en la tésis de Doctorado de Mauricio Moraga analizando muestras de momias del Norte de Chile de diferente antigüedad.

 

¿Qué investigación desarrolla o está por iniciar en la actualidad?

Como pregunta general, nosotros estamos buscando nuevos marcadores genéticos en cáncer de mama, que sirvan como blancos de terapia en el futuro. Ése es el sueño y por eso estamos trabajando directamente en los tumores.

Por Alejandra Aguila

Periodista

alejandra.aguila@gmail.com