Entrevista al Dr.Ángel Oñate: “Me gustaría entregar mi visión de la ciencia a un ente gubernamental”

Formar parte de algún ministerio de ciencia e investigación es uno de los desafíos que quisiera algún día asumir este experto en inmunidad bacteriana y vacunas génicas, y es que los conocimientos acumulados tras años de estudios, proyectos y publicaciones, hacen de Oñate un profesional preparado en el área y una voz referencial en inmunología.

Cumpliendo su último periodo como presidente de la Sociedad Chilena de Inmunología, nos cuenta que uno de sus mayores propósitos fue tratar de que más científicos jóvenes optaran por esta línea de investigación. También director del Departamento de Microbiología de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Concepción, su formación académica contempla: Profesor de Estado en Biología y Ciencias Naturales, Universidad de Chile, sede Temuco; Licenciado en Ciencias Biológicas, Magíster en Ciencias y Doctor en Ciencias, área Inmunología, Universidad Austral de Chile, Valdivia.

En la actualidad, abocado al estudio de Brucella abortus con el objetivo de desarrollar una vacuna genética para provocar inmunidad, a futuro, en un modelo bovino,  Ángel Oñate nos concedió un tiempo para esta entrevista.

 

¿Qué lo cautivó o desafió de la inmunología que lo llevó a optar, entre las diversas ramas de la biología, por esta línea de investigación científica?

 

En mis años de juventud ya tenía pensado algo de Biología, lo cual obviamente por mi preparación era más enfocado al área naturalista, yo no había tenido nunca inmunología como tal, pero al continuar mis estudios en la Universidad Austral de Chile, tuve por primera vez una asignatura de inmunología que me fascinó. Había mucho por descubrir, estaban comenzando a conocerse algunos mecanismos inmunes, los genes que codifican para las inmunoglobulinas, las citoquinas, lo que me motivo a elegir esa área, por las grandes posibilidades de poder aportar algo al conocimiento en este campo.

Hoy es presidente de la Sociedad Chilena de Inmunología. Aparte de lo formal, ¿cuál es el reto que usted aceptó al asumir el cargo, en cuanto al aporte personal que usted quisiera hacer al desarrollo de la inmunología en Chile?

 

Ya estoy terminado mi periodo, uno de los mayores retos fue apoyar al comité organizador del Congreso Latinoamericano de Inmunología, que se realizó en Viña del Mar, y dejar la Sociedad mejor constituida desde el punto de vista legal. Además de intentar interesar a una mayor cantidad de investigadores jóvenes para que se incorporen a ella.

 

 

En los últimos años, la inmunología internacional ha alcanzado grandes logros. ¿Nos podría contar cuáles son, a su juicio, los avances científicos más relevantes en esta área?

 

Es un poco complicado poder resumir en unas pocas líneas los avances de la inmunología a nivel internacional pero, por ejemplo, tenemos el descubrimiento de unos receptores claves en el reconocimiento de patógenos, antes que se arme una respuesta inmune específica, que son los Receptores tipo Toll (TLR). La función de unas células especializadas que son las dendríticas (CD) y su importancia en la capacidad de inducir respuesta inmune y una gran variedad más de aportes a la ciencia.

 

 

En la página web de la Sociedad de Inmunología se plantea que la inmunología ha tenido un crecimiento modesto en Chile. ¿Podría graficarnos este panorama y hacernos una proyección sobre lo que se espera para el futuro?

 

Eso del crecimiento modesto, es sólo una percepción por la cantidad de investigadores en esta área, la masa crítica de Investigadores inmunólogos no ha aumentado mucho en estos últimos años, se están preparando científicos pero, por el aumento en el número de Becas Chile, todos se están yendo al extranjero, dejando nuestro país despoblado de nuevas generaciones que puedan asumir puesto en las universidades o centros de Investigaciones.

 

Usted participó en el proyecto “Caracterización de islas genómicas en bacterias patógenas intracelulares: epidemiología molecular e identificación de posibles inmunógenos protectores para el desarrollo de vacunas”. Explíquenos en qué consistía la investigación.

 

Este proyecto era un Proyecto Anillo, de CONICYT, que consistía primero en la asociación entre grupos de investigación para desarrollar algún objetivo en torno a un interés común. Aquí la idea fue analizar segmentos génicos bacterianos, denominados islas genómicas (IGs), un tipo de fragmentos de ADN que son adquiridos por las bacterias mediante transferencia horizontal, donde podría existir codificados algunos factores de virulencia o vías metabólicas, entre otros, con el interés de identificar nuevos genes, ver su posible rol y, posteriormente, poder desarrollar una vacuna. En este caso es una vacuna, en base a nuevas tecnologías, basada en ácidos nucleicos, ADN principalmente.

 

Aquí trabajó con tres patógenos: Brucella, Shigella y Salmonella. El más conocido popularmente, porque a menudo está apareciendo en los medios, es la Salmonella, ¿qué causa esta bacteria en el organismo que la hace tan fatal?

 

Aunque no soy ningún experto en Salmonella, puedo decir que en el ser humano las manifestaciones clínicas más frecuentes de la salmonelosis son la fiebre tifoidea y gastroenteritis. En esta última, la diarrea es uno de los síntomas más complicados, en especial, en niños y personas ancianas, por la pérdida abundante de líquido y metabolitos, lo cual puede causar una rápida deshidratación y alteración funcional, con posibles consecuencias mortales, si no se trata a tiempo.

 

 

¿Cuál es la forma de contagio y la manera en que atacan Shigella y Brucella?

 

 

La transmisión de Shigella es, fundamentalmente, de persona a persona, por contacto directo o a través de la contaminación de los alimentos en un ciclo fecal-oral. En el caso de Brucella, principalmente, es por el consumo de alimentos contaminados como carnes, leche o sus subproductos.

 

Shigella comienza cuando el hombre ingiere unas pocas bacterias, las cuales son capaces de sobrevivir al ambiente ácido del estómago y alcanzan los epitelios del intestino delgado, colonizando finalmente las mucosas del intestino grueso. En este sitio se desencadena una fuerte respuesta inflamatoria, provocando la destrucción de la barrera epitelial. Causando manifestaciones clínicas que pueden variar desde una diarrea acuosa hasta el síndrome disentérico clásico, caracterizado por la producción de deposiciones con sangre, mucus y pus. Brucella, por otro lado, en el humano causa una enfermedad febril septicémica y/o infecciones focalizadas; el mayor problema es que si no tiene un efectivo tratamiento se puede convertir en una enfermedad crónica.

 

 

El objetivo de este proyecto sobre las tres bacterias era desarrollar una vacuna en contra de su aparición en animales para evitar las grandes pérdidas económicas que éstas causan pero, sobre todo, para  impedir su contagio a seres humanos. ¿Esto ya se logró o va en camino?

 

Gran parte de los objetivos del proyecto se completaron, en él no estaba contemplada la utilización de estas vacunas en el hospedero natural de la bacteria, si no sólo llegar a probar éstas en un modelo ratón, donde se descubrieron varios genes de las diferentes especies bacterianas con capacidad para provocar o estimular una eficiente respuesta inmune protectora.

 

 

Respecto a la Brucella, junto a gente de la Universidad de Concepción también ha desarrollado una formulación farmacéutica veterinaria a partir de un sistema vectorial viral ARN. ¿Nos podría explicar de qué se trata esto y en qué etapa está?

 

Este sistema es básicamente una vacuna en base a un Vector Viral que, obviamente, no ejerce daño y no puede replicarse, es decir, ingresa al huésped y después desaparece. En el caso nuestro el vector transporta el mensajero (ácido desoxido ribonucleico mensajero; ARN-m), de una proteína altamente inmunogénica de Brucella, proteína Cu,Zn superoxido dismutasa (SOD) . De esta forma, al ingresar el virus, éste entrega el ARN-m, para que produzca la proteína y después estimule una respuesta inmune. Con respecto a la patente, ésta ya fue patentada a nivel internacional, que es hasta donde llegamos nosotros como investigadores.

 

 

¿En la actualidad, existen patógenos que provoquen consecuencias fatales en seres humanos, en contra de los cuales aún no se esté ni cerca de encontrar una vacuna efectiva?

 

Existe una gran variedad de microorganismo (parásitos, bacterias, virus)  para los cuales no existen actualmente vacunas, los ejemplos más clásicos VIH SIDA, Hanta, Dengue, etc. Podemos tener una lista grandísima, pero eso no significa que sean de bajo interés científico, el problema se traduce en buscar la forma de estimular el sistema inmune de la mejor forma posible para que se defienda contra ese microorganismo, lo que no ha dado los resultados más alentadores. De esta gran mayoría, algunos están ya etapa experimental en humanos, pero otros aún ni se piensa.

 

¿En qué investigación se encuentra actualmente?

 

Actualmente continúo con el análisis de la Isla de patogenicidad 3 (IG3) de Brucella abortus y la búsqueda de posibles genes al interior de ésta, lo que podría tener algún rol presuntivo en su patogenicidad, visto esto por comparación de análisis de secuencia.  Una vez identificados estos posibles genes, construir con éstos vacunas genéticas (ADN) y ver su capacidad de estimular respuesta inmune protectora en el modelo ratón, para luego extrapolarlo al modelo bovino. Además, estamos interesados en la identificación de poblaciones celulares, lo que podría tener un rol preponderante en la inducción de respuesta inmune frente a Brucella.

 

¿Existe un desafío como inmunólogo, que aún no haya abordado, pero le gustaría algún día asumir?

 

Eso es bastante subjetivo, pero posiblemente me gustaría formar parte como consultor o integrante de algún tipo de Ministerio de Ciencias e Investigación, como para entregar mi visión de la Ciencias a un ente gubernamental que norme en este campo.

 

Por Alejandra Aguila

Periodista

alejandra.aguila@gmail.com